Compromiso ético

MI COMPROMISO ETICO
- Respeto a todas las personas en cuanto a lo que son, personas con todos los derechos, incluso el de ser muy diferentes a las demás. Todas ellas serán bienvenidas.
- Sinceridad en todos los aspectos: en lo que digo, en lo que escribo y en lo que hago.
- Transparencia en todas mis acciones. Soy un libro abierto a ser investigado en todo lo que tiene que ver con mi trabajo: cualificación, experiencia e historial profesional. Animo a cualquiera a no guardarse ninguna pregunta al respecto.
- Creo en el trabajo y en las herramientas que utilizo y trato de mejorar cada día, pero no soy infalible. Espero reconocerlo por mi mismo y ante mis clientes en el caso de que ocurra y agradecería que ellos me lo señalaran en caso de que ocurriese, para intentar enmendarlo y no repetirlo.
- Me comprometo a realizar sólo aquellos trabajos para los que estoy capacitado y cualificado y a que en caso de recibir un encargo que exceda dichas capacidades, tratar de ayudar a mis clientes a encontrar la mejor opción para llevarlo a cabo, derivándole bien sea a otro profesional o a otro tipo de servicio.
- Trabajo en beneficio de mis clientes y siguiendo mi compromiso con la verdad, les trasladaré lo que veo con sinceridad, no utilizando la adulación, ni enmascarando, ni ocultando mi interpretación de la realidad. Trabajamos para lograr una transformación y el primer paso para poder hacerlo es conocer lo que ocurre.
- Trataremos temas delicados algunas veces y eso requiere confianza. La confianza se gana con el tiempo, pero para empezar, me comprometo a guardar la más absoluta confidencialidad sobre los temas tratados en las charlas con mis clientes y a guardar de manera segura, a devolverles o a destruir toda la información manejada en el proceso en el momento que ellos quieran y a no utilizar ninguna herramienta para guardar las conversaciones que no esté expresamente autorizada por los clientes.
Todo ello excepto en los casos en los que pueda ponerse en riesgo la salud de los clientes o de terceros, en cuyo caso actuaré de la manera más adecuada para proteger ese bien.
- Es el coachee (se refiere al cliente en el caso del coaching) a quien me comprometo a servir y el que establece los temas a tratar y nadie más, incluso aunque sea otro el que satisfaga mis honorarios.
- Sólo cobro por las sesiones de trabajo y el precio será el acordado de manera transparente con mi cliente o por su patrocinador en un contrato.
Nadie bajo ningún concepto puede reclamar en mi nombre a uno de mis clientes o patrocinadores ninguna otra cantidad que no figure en ese contrato y si alguien lo hiciera, el cliente al que se le reclamase nunca debería pagarla. Y si ocurriera ese caso, le agradecería que me informara, para denunciarlo y tomar medidas al respecto.
Quedando esto claro, tampoco podría reclamarme nada pues yo no sería el beneficiario.
- El cliente podrá interrumpir las sesiones en cualquier momento por cualquier razón que considere oportuna, quedando exento de cualquier obligación futura, excepto las así establecidas en el contrato.
- Es mi intención evitar todo posible conflicto de intereses que pudiera obstaculizar la correcta práctica de la consultoría y del coaching con mis clientes, por lo que trato de ser muy escrupuloso al respecto y lo planteo de manera trasparente con ellos en caso de detectarlo. Así mismo, agradezco que me hagan saber que podría existir tal situación en caso de que sean ellos los que lo detecten.
Ernesto Arrizabalaga

